lunes, 7 de mayo de 2012

LA OLIGOFRENIA

El exentrenador de futbol o fútbol, Jorgito Maradiaga, mi fiel lector, me ha pedido algunas "consultas médicas" sobre el mareo, el vértigo, problemas del equilibrio, la ataxia y otra sobre ¡qué es la oligofrenia! y retraso mental. De momento, le contesto esta última, que trata sobre el ´idiotismo´, porque existe en la lingüística.

EJEMPLO DE IDIOTISMO

El idiotismo o idiocia era anteriormente una categoría dentro de la oligofrenia. Era la más baja de las categorías de la escala de Binet sobre la inteligencia. Dentro de esta escala la idiocia es el último escalón de la lista. Se decía de personas con un cociente intelectual de treinta o menos, hacia cero.

También se conoce como idiotismo el uso de frases o palabras mal escritas o mal pronunciadas, salvajismos y redundancias. Pero originalmente era una categoría dentro de la medicina.

La palabra idiota es de origen griego y tenía un sentido positivo, ya que significa privado, y se decía de los griegos que no tomaban partido de alguna actividad social, sino que se ocupaban de sus propios asuntos; también se decía de las personas que estaban enajenadas del mundo. Con el tiempo esta palabra fue utilizada peyorativamente para referirse a las personas con algún retraso o enfermedad mental que les impide relacionarse en el mundo real de forma total.

Por eso los psicólogos decían que alguien era idiota si su capacidad mental no era la suficiente para que pudieran hablar congruentemente o expresar congruentemente alguna idea o entenderla. Es equivalente a perderse del mundo, por esto es que les llamaban idiotas. Con el tiempo esta palabra fue volviéndose un insulto tanto para las personas con algún retraso mental, como para cualquiera que no entendiese lo que le era expresado. Por ello ahora el concepto de idiotismo dentro de la medicina está cayendo en desuso.

El idiotismo o idiocia era, según los sicólogos Alfred Binet y Théodore Simon, todo niño incapaz de expresarse congruentemente e incapaz de entender plenamente lo que se le decía. Su nivel de inteligencia según su misma escala, era el de un bebé de tres años, y aunque su cuerpo crezca, su mente ni sus reacciones físicas no maduran. Muchos no tienen control sobre sus esfínteres y es necesario que utilicen pañales, tampoco controlan su boca y suelen babear, su mirada suele estar perdida, se llevan toda clase de cosas a la boca incluyendo sus excreciones, casi no hablan, solamente balbucean o dicen palabras aisladas y sin sentido. Su memoria es muy corta y no logran retener por mucho tiempo algo, tampoco responden bien ante un estimulo, lo que dificulta mucho su atención, debido a que si algo pasa no reaccionarán adecuadamente.

Existen niveles dentro del idiotismo; desde enfermos que tienen retraso mental con C.I., menor a treinta, los cuales pueden controlar algunas acciones, hasta las personas en estado vegetativo.

Las causas del idiotismo o idiocia son variadas, desde un trastorno prenatal, hasta un accidente cerebro vascular que dañe profundamente al cerebro, daño grave en la cabeza o golpes frecuentes, como sucede con los boxeadores, asfixia o cualquier otra causa que dañe al cerebro permanentemente, tal como la mayoría de las drogas o estar expuesto a algún químico o radiación prolongada e intensa. Una infección en las meninges (meningitis) puede afectar de tal forma que la persona termine con algún retraso mental

Algunas personas consideran que cuando no es debidamente utilizada una capacidad mental desde la infancia y la persona nunca estudia o estimula su mente puede llegar a mermar o dormir ciertas capacidades, entrando en alguna clase de idiotismo o aletargamiento mental artificial. Aunque se ha comprobado que esto no es cierto, ya que con el estímulo, esas capacidades pueden desarrollarse.

Dependiendo de la causa y de la profundidad del daño, este puede o no tener tratamiento. El tratamiento no siempre significa cura, ya que en la mayoría de los casos no tiene cura, y ni siquiera un tratamiento que pueda ayudar al paciente a controlarse.


MI APOSTILLA: En Wikipedia, hallé lo siguiente sobre Oligofrenia o síndrome arcaico anormaligofrénico (del griego poca mente) o frenasténico es el nombre que se le daba antiguamente a una patología psíquica consistente en una deficiencia mental grave como consecuencia de la interrupción del desarrollo de la inteligencia durante el periodo intrauterino o a muy corta edad. Dependiendo del nivel de incapacidad, antiguamente se clasificaba en cuatro tipos, pero es una clasificación arcaica ya no aceptada, dado que muchos de los términos que se utilizaban son peyorativos (véase discriminación):

  • Idiota: Incapaz de comunicarse, sin actividad física, imposible de educar. Coeficiente intelectual (CI) no superior a 30.

  • Imbécil: Incapaz de leer o escribir. CI no superior a 60.

  • Morón: Autosuficiente en las tareas manuales y con cierto desarrollo de memoria, pero sin la capacidad para desarrollar abstracciones mentales. CI no superior a 90.

  • Idiot-savant (literalmente "sabio-idiota", en francés): Autosuficiente para tareas manuales, aunque carente de criterio. Puede llegar a hilar 4 palabras seguidas, aunque no se le llega a entender. Puede presentar algunas habilidades intelectuales en un grado sorprendente de desarrollo.[

Diferencias entre oligofrenia y retraso mental

Algunos autores estiman que el uso del término oligofrenia, por su propia etimología y uso histórico, debería circunscribirse a un retraso mental provocado por causas físicas o patológicas, es decir, al retraso mental no provocado por falta de estímulos, sino por una causa orgánica, ya sea genética (trisomía 13, 21), perinatal (anoxia en el parto, uso de fórceps) o un retraso mental postnatal (traumatismos craneoencefálicos por accidentes). De este modo, un retraso mental por deprivación ambiental no podría considerarse oligofrenia.


Finalmente, mi amigo el Gordo, el diccionario dice sobre idiotismo. (Del lat. idiotismus, y este del gr. ἰδιωτισμός, lenguaje ordinario o vulgar). 1. m. ignorancia. 2. m. idiocia. 3. m. Lingüística. Giro o expresión propio de una lengua que no se ajusta a las reglas gramaticales; p. ej., a ojos vistas.

Desde Tisingal y todos mis refugios idiomáticos, en especial este; se despide en Cristo, su averiguática amiga, trabajadora del lenguaje y por la cultura hondureña, VILCAST

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