sábado, 28 de mayo de 2011

La dimensión deportiva de Cervantes

La creación literaria como deporte

El paso de los siglos no deja de demostrar que la buena literatura nunca muere, sólo se transforma. En aeroplano, a lomos de una bicicleta o superando adversidades con gambetas, la dimensión deportiva de Miguel de Cervantes permite dejar volar la imaginación, la creatividad y la libertad en nuevas y sorprendentes aventuras culturales”.

La presencia del deporte en la literatura del Siglo de Oro ha ocupado a numerosos estudiosos, desde la labor pionera de Ángel Valbuena Prat en el artículo "El deporte en la Edad de Oro" a otros estudios como los de José Hesse o del grupo de investigación Deporte, política y cultura del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de A Coruña. En ellos se han establecido dos grupos de juegos y deportes. De una parte, los aristocráticos: cabalgada —mascarada, encamisada y estafermo—-, cañas, caza, corridas de toros, esgrima, juego de pelota, justas y torneos, natación, sortija y trucos. Y de otra, los populares: volatines y volteadores, juegos atléticos pesados y ligeros, lucha y tiro. 
Y se ha documentado su recreación literaria en obras como Cancionero tradicional o Primavera y flor de romances, así como en composiciones de autores tan variados como: Pedro Aguilar, Lupercio Leonardo de Argensola, Pedro Calderón, Rodrigo Caro, Sebastián de Covarrubias, Alonso de Ercilla, Padre Escobar, Gaspar Gil Polo, Luis de Góngora, Juan de Jáuregui, Fray Luis de León, Lope de Vega, Padre J. de Mariana, Cristóbal Méndez, Pedro Mexía, Tirso de Molina, Luis Pacheco, Ginés Pérez de Hita, Francisco de Quevedo, Agustín de Salazar y Torres, Juan de Torres, Luis Vives, Juan Yagüe, Juan de Zabaleta y Luis de Zapata.

La obra cervantina
Ceñidos a la obra cervantina, el INEF de Galicia publicó en 2005
El deporte en Cervantes, de José Luis Salvador Alonso, para registrar las actividades físicas y deportivas que aparecen en El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, La Galatea, La Gitanilla, Las novelas ejemplares y Los Trabajos de Persiles y Segismunda. En esta obra se hallan referencias a reminiscencias olímpicas, juegos atléticos (carrera, lucha, lanzamiento de barra y tiro con arco) y otros deportes y actividades como: billar, caza, equitación, esgrima, pelota, pesca, torneos, juegos de cañas, toros y sortija.

Los Trabajos de Persiles y Segismunda
Ente todas, destaca
Los Trabajos de Persiles y Segismunda que el propio Cervantes concibió como la mejor novela de entretenimiento que había escrito.
En el capítulo veintidós se relatan las fiestas que hacía el rey Policarpo en una de las islas situadas junto a la de Ibernia y en la que se nombraba rey al hombre más virtuoso para evitar la ambición y la codicia y hacer resplandecer la justicia y la misericordia. Este organizaba alegres fiestas y entretenimientos con el fin de evitar la melancolía en el pueblo, entre las que se celebraban unos juegos, que los gentiles llaman olímpicos, en una playa. 
En el relato cervantino, de pronto, llega un barco con doce pasajeros gallardos y fornidos y vestidos de blanco, entre los que destacaba el timonel Periandro que solicitó permiso para participar en varias competiciones y triunfó en todas las pruebas hasta conseguir que la bella Sinforosa, hija del rey, se quitara una guirnalda de flores que adornaba su cabeza y la colocara sobre su testa. En el texto se citan cinco pruebas: una carrera de atletismo en la que el sonido de una trompeta marcaba la salida, una pelea de esgrima en la que Periandro venció a seis oponentes, una competición de lucha en la que se impuso a otros seis adversarios, el lanzamiento de una barra, semejante a una jabalina, que logró arrojar dentro del mar y una prueba de tiro con arco en la que con una flecha lanzada por una ballesta logró atravesar el corazón de una paloma que estaba atada a un hilo en lo alto de un árbol muy alto y liso.

Las transformaciones modernas
Un aspecto curioso de la obra cervantina es la dimensión que alcanza el personaje de don Quijote en el deporte moderno en Argentina y España y en disciplinas deportivas tan diversas como la aviación, el ciclismo y el fútbol.
Miguel de Unamuno en el poema
Al aeroplano (1915) comienza este juego de asociaciones al considerar el avión como un artilugio que conforma un ángel desalado que da cabriolas en busca de la fe de don Quijote.
El ciclismo recurrirá a la figura del ingenioso hidalgo para recrear en poemas el carácter especial de los ciclistas españoles Fernando Poblet, especializado en pruebas en pista, y Federico Martín Bahamontes, corredor de pruebas en ruta y ganador del Tour de Francia en 1959. En estas composiciones, el autor español José María Borrás asocia el estado de ánimo del moderno corredor con valores morales y caballerescos relacionados con la ausencia de miedo, la exaltación de la sonrisa en el sufrimiento y el disimulo de la tristeza.
En 2007, Luis Juaristi y Olaia Juaristi publicaron
Ruta de Don Quijote en BTT con un prólogo del cinco veces ganador del Tour de Francia y dos del Giro de Italia, Miguel Induráin. Convirtieron el texto de la novela cervantina y de los caminos que en ella reconoce la asociación Amigos del Campo de Montiel en una ruta de turismo activo por los sitios en que se sitúan: las aventuras de los batanes, del vizcaíno y de los Yangüeses, el llano, la ventas Nueva, de Quesada y de Juan Palomeque, la majada de los Pastores, el Castillo de Montizón, los encuentros con los frailes, los leones, los comediantes y el Caballero de los Espejos, el alanceamiento del ganado, la conquista del yelmo, la liberación de los galeotes, el pueblo del Rebuzno, el retablo de Maese Pedro, la Cueva de Montesinos, la aldea de Basilio, y las bodas de Camacho.
Finalmente, la adaptación al fútbol de la obra cervantina se produjo en 2007 gracias al argentino Lionel Messi, que el 19 de abril y el 9 de junio de ese año reeditó con el F. C: Barcelona ante el Getafe y Espanyol el estilo de los conocidos tantos que marcó el astro albiceleste Diego Armando Maradona a Inglaterra en la Copa del Mundo de 1986. Este singular hecho de recuperar la magia de lo irrepetible y lo excepcional llevó al escritor argentino Juan Sasturain en
Lionel Messi, autor del Quijote a comparar esta situación con la que presentaba Jorge Luis Borges en un relato sobre Pierre Menard, escritor que se proponía prolongar en el espacio y el tiempo las ideas para escribir el mismo texto de la obra cervantina. (Fuente: Jesús Castañón Rodríguez, España). 

sábado, 21 de mayo de 2011

Este sí es un gremio

 “Mi nombre es Sergio Mauricio Pinchentti, soy periodista desde 1981 en LU 22 RADIO TANDIL, además de haberme desempeñado en el Sindicato de Prensa Tandil como Secretario General en 1990 y ocupar actualmente una vocalía en el gremio que conduce Miguel Iademarco.

En junio del año pasado mi señora, Mabel Altamirano, de 44 años, de profesión docente y abogada, padeció un ataque cerebral isquémico que en un primer momento la dejó en estado de sopor. Les aseguro que mi vida y la de mis hijos, cambió, en cinco minutos.

Tras permanecer un día internada en el Sanatorio Tandil decidí su traslado a la Clínica La Sagrada Familia de Barrancas de Belgrano. Mi mujer, adelante en una ambulancia, mis hijos y yo detrás, con la angustia del momento y solos de toda soledad.

Lo único que llevamos a Buenos Aires fue a mi mujer y, por supuesto, la angustia que nos daba respiro.

En plena madrugada me comuniqué con Beto Cuchán y  Miguel Iademarco para comunicarle lo que nos pasaba y allí comenzó el primer eslabón de una cadena de contención, material y afectiva, que nos sigue conmoviendo.

Sin saber dónde alojarnos, angustiados y sin demasiado dinero pasamos una mañana en un hotel cercano a la Clínica. A las 10 de la mañana de ese día llegó el llamado de la compañera Irene señalándome que la Federación, anoticiada de lo que vivía disponía de un Hotel para mí y mis hijos sin más requisito que ocuparlo.

Nos instalamos en el Hotel Odeón de la calle Humberto Primo. Allí fuimos recibidos con los brazos abiertos, fuimos contenidos, cuidados, instalados en diferentes habitaciones (triple cuando venían mis hijos) y simple cuando yo quedaba solo.

Estuvimos 35 días sin que hubiera uno solo en el que me objetaran, me consultaran o se interiorizaran por mi salida. Irene llamaba casi a diario para preguntar por la salud de mi esposa, si necesitaba algo y para reafirmarme que me quedara el tiempo que sea necesario.

Han pasado algunos meses. Fuimos acomodándonos a la nueva vida, mi señora Mabel está en franca recuperación en nuestro domicilio y pese al tiempo transcurrido no crean que nos olvidamos de esa mano tendida ante tanta vulnerabilidad. En verdad, si no me comuniqué antes fue sencillamente porque mi equilibrio emocional no lo permitía.

Desearía que este testimonio fuera compartido por todos mis compañeros de prensa de la Argentina, porque me siento verdaderamente orgulloso de pertenecer a la FATPREN, por la calidad humana de su gente y la solución a problemas tan dramáticos como el nuestro.

Este es el gremio en que muchos otros tal vez deberían fijarse sobre todo en momentos donde otros sectores del gremialismo están siendo objetados por gruesas irregularidades.

La vida terrenal de nuestra familia no alcanzará para agradecer todo lo que hicieron por nosotros. Difícil es, con palabras, expresar todo lo que nos dieron”.


GRACIAS, MIL GRACIAS.
MABEL, SERGIO, SEBASTIÁN Y FERNANDO PINCHENTTI




MIS LECTORES: El Jueves Santo, 21 de abril, recibí de la Prensa Fepalc este bello testimonio, del compañero periodista argentino Sergio Mauricio Pinchentti, miembro de la Federación Argentina de Trabajadores de la Prensa, FATPREN, el cual comparto con ocasión al Día del Periodista, a celebrarse el próximo miércoles 25 de mayo, para que tomemos ejemplo de la gran solidaridad que nos demuestra este agradecimiento, cuando pasamos momentos difíciles, de salud, atribulaciones, necesidades económicas y un largo etcétera. ¡Esto sí es un verdadero apoyo gremialista!
Por lo que, en este estado intermedio, en lo único que debemos confiar, es en la realidad del Salmo 23:1 de la Paternidad Divina: “El Señor Es mi Pastor… Nada me faltará”. A los y las periodistas, les deseo que Dios los bendiga en abundancia y a mí también.

sábado, 14 de mayo de 2011

El lenguaje de la basura

La impunidad del insulto ha agrandado su presencia en la sociedad. «Y no hay insulto justificable. No es justificable insultar a un cargo público, pues en su sueldo no está el hecho de que pueda ser insultado.
Y no se puede insultar a nadie, por principio”.


El —insulto se ha instalado en la conversación española y hasta en Honduras, y convertido en espectáculo—. La degradación del trato es la consecuencia de un vocabulario cada vez más desconsiderado con los otros.

Los insultos tienen su origen en el desdén o en el odio; como dice el filósofo Emilio Lledó, tienen por objeto «la descalificación del otro, la anulación del prójimo». Es una bofetada, un ninguneo. Y un chantaje.

Insultar es grave, pero la sociedad se está acostumbrando. Acaso porque las palabras pesan menos, o, como dice José Luis Cuerda, el director de aquella película, «porque las palabras se han abaratado». La costumbre del insulto ha arraigado de tal manera que los insultos se televisan; en
reality shows y otros programas de tertulias, mujeres y hombres, a veces con estudios, por ejemplo de periodismo, se descalifican entre sí con insultos que emiten gritando. Son, descalificaciones, «intentos», como reitera Lledó, «de anular al otro, chantajes, por tanto».

Si eso fuera pedagogía, «y los medios son pedagogía», eso sería lo que está aprendiendo esta sociedad: que el insulto sale gratis. Juan Marsé, premio Cervantes, dice que lo que se oye en esos programas «se dice para crear crispación»; los moderadores, que están ahí para ejercer ese poder, «parecen recibir órdenes para hacer todo lo contrario», pues cuanto más sube el volumen de la discrepancia más audiencia parece registrarse...


El insulto es una cobardía que pretende dejar al otro indefenso. Es lo que dice José Luis Cuerda. «Un insulto tiene siempre resultados irremediables. Tú insultas a alguien. ¿Cómo te puede responder? La conversación es una cuestión de causa-efecto. Si tú le dices a otro 'hijo de puta', ¿qué esperas que pase luego? Alguna vez he ensayado, cuando me han llamado hijo de puta, a hacer esta consideración: Es imposible que eso te conste. Pero, claro, no siempre puedes reaccionar así...». Cuerda se pregunta cómo se puede aguantar, en el ámbito político, la esquizofrenia de los que insultan por oficio y luego han de convivir. «Esos políticos que se suben al atril, despotrican, y luego bajan y le preguntan al contrincante al que han puesto verde cómo va el hijo con la gripe...».

Marsé cree que algunos moderadores de programas en los que unos y otros pugnan por hablar más alto reciben indicaciones para que el griterío sea mayor.
«Muchos hechiceros de la información», añade Montano, «saben que valen lo que insultan o lo que gritan; y saben que tienen el tiempo tasado. Gritan e insultan para hacer ese tiempo más rentable».

MI APOSTILLA: «La socialización de la estupidez» La calumnia es más traidora, dice Lledó, «el insulto es más bestial. Se dice para aniquilar al otro, es una enfermedad social. Ahora que los humos se quieren prohibir, fijémonos en los humos del insulto, esas palabras pringosas que se quedan en la cabeza y que ni quisiera se evaporan, como los humos del tabaco... La mente se habitúa al insulto, y este se queda en la inteligencia, es un mal que acaba enfermándonos. El lenguaje tiene también su basura, y esta se está incrustando. Del mismo modo que no aceptamos la corrupción, no debemos aceptar tampoco el insulto. Para limitar los daños solo existen la educación, la escuela, no fomentar el humo del insulto porque el cerebro no se puede lavar como las manos».
«Palabras tradicionalmente proscritas de la conversación, y sobre todo de la conversación en los medios, ocupan el centro de la mesa, y aparecen también por escrito, sin comillitas ni nada», dice López Morales. «Lea usted artículos de gente muy relevante, en la prensa diaria española; verá que traspasan todos los límites, hablando de los políticos, por ejemplo. El insulto, las palabras que lo conforman, parece que ha llegado para quedarse, lo que produce un bajón de calidad del discurso público y, por ende, del discurso privado».
MIS LECTORES: Recordemos aquella expresión ¡de qué se asustan!... pues no se asusten con este lenguaje de la basura, ya que “No hay malas palabras ni malas expresiones, solo malos pensamientos”… Por tanto, repito este párrafo: «La mente se habitúa al insulto, y este se queda en la inteligencia, es un mal que acaba enfermándonos. El lenguaje tiene también su basura, y esta se está incrustando. Del mismo modo que no aceptamos la corrupción, no debemos aceptar tampoco el insulto. Para limitar los daños solo existen la educación, la escuela, no fomentar el humo del insulto porque el cerebro no se puede lavar como las manos».

sábado, 7 de mayo de 2011

Boda Real Británica

Consejos para una redacción correcta de las informaciones sobre el enlace entre Guillermo y Catalina:
 Se escribirán en minúscula
- Los títulos y los cargos: príncipe, princesa, rey, reina, monarca, duque, duquesa, lady, lord, chambelán, ministro, primer ministro, canciller, arzobispo, etc.
- También los términos como casa real, familia real, boda real, patrimonio real, orquesta de cámara, coro, capilla real, etc.
 - Los nombres de edificios o monumentos se prefiere el uso de la minúscula en la parte genérica (abadía de Westminster, palacio de Buckingham, palacio de St. James)
 -  En el caso de los tratamientos protocolarios, si estos van seguidos del nombre propio de la persona a la que se refieren se escribirán en minúscula (su alteza real el príncipe Guillermo de Inglaterra)
 Se escribirán en mayúscula
- Los términos que hacen referencia a una institución: Corona, Gobierno, Parlamento, Cuerpo Diplomático, Fuerzas Armadas, etc.
-  Las abreviaturas: S. A. (su alteza),  S. A. R. (su alteza real), S. M. (su majestad), SS. AA. (sus altezas), SS. MM. (sus majestades), etc.
También conviene tener en cuenta los siguientes aspectos:
- Los nombres de los miembros de las familias reales se deben traducir al español: Isabel, Felipe, Guillermo, Catalina, Enrique, Carlos, Camila…
Inglaterra, Gran Bretaña y el Reino Unido no son sinónimos. Gran Bretaña está formada por Inglaterra, Escocia y el País de Gales. El Reino Unido por Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
- Entre los invitados a la boda figuran mandatarios de países que presentan dudas al escribirlos. Las formas correctas son Abu Dabi, Arabia Saudí, Brunéi, Dubái, Lesoto, Catar…
- Debe evitarse el empleo de anglicismos como merchandising o souvenirs para referirse a la comercialización de los objetos conmemorativos de la boda real o a dichos objetos y hablar de comercialización y recuerdos, respectivamente.

«tuitero», «tuitear», «tuiteo» y «retuiteo», términos en español

La Fundación del Español Urgente recomienda las formas españolas
tuitero/a, tuitear, tuiteo y retuiteo para las actividades relacionadas con la red social Twitter.

En inglés, el verbo que se emplea para la acción de escribir un texto en Twitter es
to tweet, y para reenviar lo que ha publicado otra persona, retweet; ambas formas pueden ser adaptadas en español como tuitear y retuitear.

Para el mensaje enviado o reenviado (en inglés
tweet y retweet), la Fundéu BBVA propone tuiteo y retuiteo, sobre el modelo de otros verbos y sustantivos de nuestra lengua que proceden del inglés: to reset, 'resetear y 'reseteo'; to scan, 'escanear' y 'escaneo'; to check, 'chequear' y 'chequeo'.

La Fundación del Español Urgente, que trabaja con el asesoramiento de la Real Academia Española, señala que el verbo
tuitear significa mandar un mensaje a través de Twitter, por lo que resultan redundantes frases como «Yo tuiteo un tuiteo»; bastaría con decir «Yo tuiteo».

Por último,
Twitter, como nombre propio de la red social, debe escribirse así, con mayúscula inicial, w y doble t, ya que es una marca registrada.


«especulación» y «especular», uso abusivo
La Fundación del Español Urgente recomienda que no se abuse de los términos especulación y especular, muy utilizados en lugar de otros como cálculo, presunción, suposición, sospechar, conjeturar, rumorear, tener en cuenta, etc.

En los medios de comunicación, la Fundéu BBVA ha detectado que se produce un uso excesivo de
especulación y del verbo especular para referirse a una idea o pensamiento no fundamentado y formado sin atender a una base real: «No hay que especular sobre el accidente»; «Se especula con la posibilidad de prolongar la línea de metro»; «El futbolista afirma que es una especulación que tenga tendinitis crónica». Por ello, se recuerda que, aunque en ocasiones es correcto emplear estas palabras, no se debe abusar de ellas ya que en español existen equivalentes, como conjeturar, suposición, presunción, entre otras.