miércoles, 23 de enero de 2013

Mi escrito no. 2,090 SOBRE LA POLÍTICA

  

(Año XXV - Semana 3ra.- SÁB. 19 DE ENERO-2013)

 

EL ORIGEN DE LA POLÍTICA

 

Capacidad: Analiza el origen de la política
 
POR: VILCAST

 

Desde tiempos inmemorables, el hombre busca la manera de mejorar su calidad de vida. Los filósofos y hombres ilustrados elaboraron ideas y doctrinas en un intento de encontrar soluciones a los problemas que involucran la convivencia en sociedad, y así dieron origen a la política, la ciencia que estudia los procesos y las formas de los estados y de los gobiernos, así como la adquisición, el ejercicio y la pérdida del poder. 

 

Atenas fue su cuna

El pensamiento político tuvo su origen y evolución inicial en Grecia, específicamente en Atenas. Algunas reflexiones políticas aparecieron antes en las culturas orientales, pero no en forma sistemática, sino fragmentadas en obras filosóficas y religiosas.

   Desde la Antigüedad, existieron planteamientos acerca del estado, del poder y la sociedad en los pensamientos de Confucio, Lao Tse y en la Biblia misma, pero recién en el marco de la ciudad-estado ateniense se desarrolló por primera vez el análisis crítico y la discusión política.

   Las modernas concepciones de igualdad, libertad y democracia tienen su origen en las ideas y en la práctica política de la democracia ateniense. Pero la ciencia política tiene un origen reciente, y nace en el siglo XVI con Nicolás Maquiavelo.

 

Epígrafe: El filósofo chino Lao Tse fue uno de los primeros en reflexionar sobre la política. Aconsejaba a las autoridades la mínima intervención en la vida de los pueblos y la moderación en la aplicación de impuestos y reglamentaciones. 
Epígrafe: Confucio difundía sus ideas acerca del buen gobierno. Entre los deberes de los hombres de gobierno menciona el amar al pueblo y buscar los medios para satisfacer sus necesidades. 

 

Heredera de la filosofía

En principio, la política tenía un matiz filosófico y era entendido como el análisis del "problema de la relación entre los hombres".

   Los primeros en ocuparse de la política fueron los sofistas. Aunque sus escritos no llegaron hasta nuestra época, sus ideas se conocen gracias a las referencias y críticas de otros filósofos. Los sofistas se preocupaban por la situación de los individuos y sus derechos en la sociedad. Se plantearon temas que milenios después seguirían siendo asunto de discusión en los cenáculos de Europa:

- ¿Cuál es el estado natural del hombre?

- ¿Hay un derecho natural del hombre, en el que cada individuo tiene sus derechos y deberes?

- ¿Es el derecho una pura convención fundada sobre la fuerza y la utilidad?
- ¿Son los hombres seres amorales y egoístas que solo se obligan a reconocer la ley al enfrentarse con la competencia de otros seres egoístas?

   Estas y otras cuestiones planteadas por los sofistas sirvieron de base la moderna ciencia política. 

 

Platón propuso un Estado ideal

El primer tratado sistemático sobre política se debe a Platón (429 – 347 a.C.), el autor de La República. El filósofo redactó esta obra cuando la democracia ateniense se encontraba sumida en una profunda crisis tras la derrota de Atenas por Esparta. En este contexto, Platón propuso la creación de un Estado ideal, con la mejor forma de gobierno posible a cargo de una élite dirigente. 

   Según este pensador, todas las formas de gobierno tienden a degenerar, por lo que hay que aplicar un sistema político que impida de raíz esa degeneración. Consideró que para lograrlo, la sociedad debía estar jerarquizada en tres clases según las partes del alma o naturaleza humana. 

   Las tres partes del alma son: la que conoce y razona (sabios y filósofos); la emocional e impetuosa (soldados); y la que busca la satisfacción material (el pueblo). Por su formación y elevadas cualidades, los sabios y filósofos están destinados a gobernar. El gobernante deberá vivir en colectividades y atender los intereses de la mayoría o pueblo. No tendrá derecho a poseer propiedades, porque la confusión entre intereses públicos y particulares es la principal causa de la degeneración en el poder.

 

Aristóteles plantea tres formas buenas de gobierno 

Aristóteles (384 – 322 a.C.) realizó un estudio comparativo de las constituciones políticas en su obra La Política. A diferencia de Platón, defiende la propiedad privada. Considera que el Estado es la forma superior de las comunidades humanas y que la primera institución natural es la familia. 

   Según Aristóteles, el hombre sólo puede realizarse en una comunidad política; por eso lo definió como un "animal político". Sostiene que existen tres formas buenas o recomendables de gobierno, que son: la aristocracia, la monarquía y la politeia (hablaremos de cada una en las próximas ediciones). Así también, existen tres formas corrompidas o rechazables: la tiranía, la oligarquía y la democracia pura (también las estudiaremos). (Recuperado de la Internet ABC Digital)

 

MI APOSTILLA: Aquella tarde noche del 13 de mayo de 1904 el que sorprendió a todos los presentes fue Pío Baroja. Porque cuando estaba hablando de los españoles y de las distintas clases de españoles, el novelista vasco sorprendió a todos y dijo: "La verdad es que en España hay siete clases de españoles... sí, como los siete pecados capitales". A saber:

1) Los que no saben;
2) Los que no quieren saber;
3) Los que odian el saber;
4) Los que sufren por no saber;
5) Los que aparentan que saben;
6) Los que triunfan sin saber; y
7) Los que viven gracias a que los demás no saben.
 
Estos últimos se llaman a sí mismos "políticos" y a veces hasta "intelectuales"… Unamuno y Benito Pérez Galdós aplaudieron a Baroja. ¡Sobre todo por el último punto!

 

Concepto. El término política tiene su origen en el vocablo griego "polis", que se refería a la comunidad organizada, autosuficiente y autárquica en el sentido de la época, y a la que en la actualidad conocemos como el estado.

 
De allí que los diccionarios definan la política como el "arte de gobernar los estados", y vulgarmente que se diga de ella que es "el arte de gobernar".
 
Con la aparición del estado moderno, la definición de la política alcanzó otros significados configurándosela como la "lucha por el poder". Uno de los fines de la política es "la forma de obtener poder", como dice también consiste en mantener el poder, lo que implica una lucha por el, aunque se lo ejerza. En consecuencia política es toda actividad que tenga que ver con el Estado, ya sea desde o a través de él.

Desde Tisingal y todos mis refugios idiomáticos, en especial este; se despide en Cristo, su averiguática amiga, trabajadora del lenguaje y por la cultura hondureña, VILCAST



 

miércoles, 16 de enero de 2013

NUEVO DISEÑO MURO VILCAST EN FACEBOOK



Realizado por mi creativa hija, Arleth Alesia Rivera Castillo, que estudia la Licenciatura Diseño en comunicación visual, en la UNLP, Argentina.

¡Relinda mi diseñadora!...

Visite su DCV encargocollectivo.com/solunart y el blog http://solunart.tumblr.com/

Contratación a distancia, en el correo: "Alesia Rivera" <solunart@gmail.com>; o sígala por "Arleth Alesia Rivera" <solunart@facebook.com>,

 

¡Feliz 2013 a cada uno de ustedes y que la paz, la salud y el agradecimiento nos sigan a todas partes!

 

Con atentos saludos, su averiguática amiga, trabajadora del lenguaje y por la cultura hondureña, Vilcast

 

Vilma Castillo

Columnista, escritora

y técnica en comunicación

martes, 15 de enero de 2013

COMPARTO ESCRITO AUTORIZADO DE DON MANOLO MOLINA SIERRA (LCE)

EL POLÍGRAFO ES HUMILLANTE

 
Por: José Manuel Molina Sierra, (Don Manolo para La Ceiba)
 
<<Mi empleo con la policía de Miami fue una prueba de fuego a mi seguridad y perseverancia>>.

 

Había  renunciado conscientemente  al prominente  estatus  social y al nicho de  respeto que me había labrado en Tegucigalpa  gracias  a mi labor filantrópica y  educativa.

Me  había mudado a la ciudad de Miami, donde  en los dos primeros años  me  tocó, para suplementar  el salario raquítico que devengaba  en ese entonces,  repartir  el  Miami  Herald por las madrugadas, cortar el  césped  de patios ajenos, hacer  de guardia  de seguridad,  entre otros menesteres  triviales,  (mientras de  este lado un periodista  larguirucho y  deslenguado me calumniaba  a todo mecate,   a tal grado que mi madre  tuvo que  salir en mi  defensa  porque  sabía que tenía mis manos limpias).

No obstante,  nunca me sentí humillado:  eran las consecuencias de unas  acciones  deliberadas  de parte  mía y estaba convencido de  que ello sería temporal  ya que estaba decidido a capacitarme profesionalmente y así recuperar  mi estatus  social en mi nuevo mundo.

Sin embargo, me sentí hondamente humillado cuando me  obligaron a pasar por la prueba  del polígrafo.

Ya con una maestría en Sociología  en mi mano y con la pericia demostrada como  organizador  de una comunidad pobre de  Miami, solicité  la posición de coordinador de un proyecto de Prevención del Crimen con la Policía de Miami, financiado por el Departamento  de  Justicia de los  Estados Unidos .

La posición me la llevé entre  70  concursantes y contra el visto bueno del Alcalde de la ciudad, don Mauricio Ferré, que me consideraba su  enemigo político; yo había hecho  campaña  en favor  de su contrincante Rose Gordon. Nunca  averigüé  si la policía de Miami  sometía a la prueba del polígrafo  a sus empleados  civiles -  que  esa era  mi condición- o si lo usó como último recurso para  deshacerse  de mí a pesar de  mis  calificaciones.- Lo  cierto es que me indicaron que tenía que  someterme  al polígrafo antes de tomar  posesión del cargo.  Por supuesto lo pasé sin ningún problema, pero sí, la prueba fue  humillante. Las  preguntas  iban dirigidas a cuestionar aspectos íntimos de  mi  vida, a invadir mí privacidad, y que en mi caso, eran incuestionables:  había  robado?,  había mentido?, había sido infiel  a mi esposa?, había cometido  actos de sodomía? Y muchas más  por el estilo.

Mi empleo con la policía  de Miami fue una prueba de fuego a mi seguridad  y perseverancia.

El Teniente y Sargento  de  la Unidad de  Relaciones  de la Comunidad- que eran mis  supervisores-  me  hicieron la vida de cuadritos-;  sospecho de  que ellos como cubano-americanos tenían sus candidatos cubanos para la   codiciada posición,  o bien debido  a su ignorancia  en materia de organización comunitaria.

Mi labor  era entrenar y coordinar la labor  de 5  civiles,  5 policías y  decenas de voluntarios para organizar   Concilios de Prevención del crimen  en  10 áreas  del Gran Miami a fin de colaborar  con la  Institución.  Lo logré,  fe  de ello es una placa  conmemorativa de la labor cumplida y que cuelga en una de las paredes de mi casa.

Mi  tarea diaria  era doble,  obtener los  resultados del proyecto y neutralizar la constante  obstrucción de parte del Sargento, con corpulento cuerpo como de practicante  de lucha libre, y del Teniente, con poses de emperador.

Incluso me recetaron dos o tres  "Reprimendas" por escrito, totalmente injustas;  en una  ocasión porque no accedí a  cambiar la  evaluación de uno de los  organizadores  bajo mi supervisión  y, en otra ocasión, porque no me presenté  a la estación a hora de costumbre, ya  que había  trabajado  hasta la una  de la mañana  la noche  anterior  a causa de unos  motines  en el "Overtown" de  Miami. Mi  frustración diaria terminó  con mi anillo de turquesa  que lo estrellaba contra las paredes metálicas del elevador que me llevaba  al edificio de estacionamiento al concluir la jornada.

Pero la  frustración y lucha permanente  contra mis supervisores no sólo terminó con mi anillo, sino  también con mi psique;  acabé  en la  consulta  del psicólogo.

Después  de  5 años con la  Policía  de  Miami, me contrató  la  Oficina del Defensor Público del Estado de La Florida;  de nuevo me topé con la imagen del  polígrafo; esta  vez acompañando constantemente  a testigos  a un local  del   Oeste  de la ciudad  para que  se sometieran a la prueba del polígrafo.  En ese  tiempo, (1983), los resultados  del polígrafo se usaban en la  corte, si no como prueba contundente, como una prueba de bastante peso que el testigo  decía la verdad.

Pero más tarde, en los años 90, la oficina del Defensor Público de Miami eliminó la prueba del polígrafo porque ya no se le concedía casi ningún valor.

Por mi humillante  y personal  experiencia con el polígrafo y por el viraje que dio el  Defensor Público de Miami en cuanto al uso del mismo, creo que los magistrados  de la  Sala de  lo  Constitucional defenestrados estaban  en lo correcto al desaprobar el uso del polígrafo con los elementos de la Policía Nacional.- Pero eso no quita que  estemos  a favor de la depuración de nuestra policía.

(Publicado en Diario La Tribuna, ENFOQUES, p. 39, martes 15 de enero, 2013).